Laberinto Postmoderno
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Accidentes aéreos

Lo malo de las estadísticas es que siempre salen los enigmas estadísticos. Recuerdo una vez que unos amigos y yo celebramos una pequeña fiesta en casa de uno de ellos. La fiesta consistía en jugar al dominó y, el que perdía, tenía que poner las piezas boca abajo y escoger una al azar. Se contaban el número de puntos y se habían dispuesto unas botellas en fila india. El número de puntos designaba el número de botella del que debías beber un buen palmero, así, de un solo trago.

El caso es que nosotros pusimos la ginebra en el número doce, esperando al listo que sacaba el seis doble. Bueno, pues la primera partida la perdí yo y, poniendo todas las piezas boca abajo, dije: "¿Queréis el seis doble? ¿Queréis el seis doble?" y, escogiendo una de las veintiocho al azar, tuve que coger el seis doble.

Amén de tener que tomarme el palmero de ginebra así, sin pasar por casilla de salida, el rollo en la cabeza de cómo puñetas había sido posible aquello. Una probabilidad entre veintiocho...

Bueno, pues eso, que las estadísticas son la leche. Resulta que un tío que no ha fumado en su vida se puede morir de un enfisema pulmonar y un fumador empedernido vivir hasta los noventa y cinco como un campeón. Resulta que el tipo más abstemio del mundo puede tener un mareo en plena calle y abrirse la cabeza con el bordillo, mientras que el curda del pueblo se cae miles de veces y nunca se hace nada... Las estadísticas, en resumen, son unas golfas que no se casan con nadie y que a todo el mundo le cobran de vez en cuando.

Y ahora le ha tocado la china al transporte aéreo. ¿Os habéis fijado la cantidad de accidentes aéreos aparatosos que se han dado en los últimos meses? Uno en Venezuela, otro en Sumatra Norte, alguno en el Perú y algún otro por ahí. Por supuesto, el helicóptero lleno de soldados españoles en Afganistán, que ha dado que hablar lo que no está en los escritos.

Cada día, camino hasta el reformatorio donde trabajo y veo el escasísimo tráfico civil del aeropuerto de Zaragoza y su más que activo tráfico militar aéreo. Jamás he visto (ni ganas que tengo de ver) a uno de esos Harrier y Hércules zozobrar, caer en barrena y darse un leñazo contra el suelo. Miles y miles de vuelos, de pruebas, de aterrizajes... Luego llega uno, se pasa todo el año ahorrando para largarse al Caribe y el avión se le estrella en medio del Atlántico. Es para mear y no echar gota.

Pero resulta que, estadísticamente, es más seguro viajar en avión que en bicicleta. Y no sé si han incluido los ascensores en esa estadística... Yo mismo uso ese argumento cuando, al volar, se me pasa por la cabeza la idea de un accidente de aviación y suele funcionar: al fin y al cabo, hay millones y millones de personas volando cada día y solamente a unos pocos les toca la china, ¿por qué iba a tocarme a mí?

Pero las estadísticas no entienden de esperanzas, ni de miedos. Coja usted diez monedas y láncelas al aire. ¿Qué probabilidad hay de que todas caigan de cara? ¿Cree posible que ocurra? ¿Y si en vez de diez tiramos mil monedas al aire? ¿Concebiría usted la posibilidad de que todas cayesen de cara? Se hace difícil pensar que esa casualidad vaya a ser posible, pero lo es.

De vez en cuando, una galaxia se encuentra con otra en el espacio. Miles de millones de años luz de casi completo vacío y dos enormes galaxias van a coincidir en él. La gravedad hace el resto y el lento cataclismo está asegurado.

De vez en cuando, una serie de moléculas orgánicas se combinan del modo adecuado y se crea una capaz de duplicarse usando compuestos del entorno. De ahí a un delfín, una ballena o un escarabajo pelotero, hay un paso...

De vez en cuando, las casualidades se producen y hasta al más curado de espantos le sorprenden. Mi abuela lleva más de medio siglo jugando a la ONCE y nunca ha acertado más de tres. Otro se encuentra un boleto de la primitiva tirado en la calle y resulta premiado...

Las cosas son así y poco podemos hacer para cambiarlas. ¿No es acaso una casualidad impresionante que yo esté escribiendo esto y tú, Aventurero del Laberinto, lo estés leyendo? ¿Cuántos millones de espermatozoides intentaron lo que solo uno logró? De hecho, hagamos un repaso a la vida de cualquiera... ¿por qué ocurren las cosas? ¿Tiene todo una explicación clara, sencilla y científica? ¿Puedo explicar por qué demonios un día decidí fumarme un cigarrillo y ahora llevo una semana de perros por culpa de mi síndrome de abstinencia?

No somos solamente números, ni podemos reducir todo a ecuaciones y funciones. No todo entra en un diagrama cartesiano, ni podemos sacar la media, la mediana, ni la derivada, ni la tangente de la mayor parte de las cosas. Podemos representar la realidad y decirnos a nosotros mismos que, en esa representación humana, los aviones son seguros de cojones. Luego leemos el periódico y nos encontramos con cuestiones como ésta. ¿Quizá ahora pasemos tres meses sin un solo accidente? Ojalá. Pero eso sería como pasar tres meses sin que un político meta mano a donde no debe o pasar tres meses sin que un futbolista de primera división no se lesione para el resto de la temporada... Cuestión de suerte.

El Amo del Calabozo

2005-09-05 22:29 | Categoría: | 4 Comentarios | Enlace

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Comentarios

1
De: Pirx Fecha: 2005-09-05 22:56

La vida de servidor contiene un buen número de casualidades extraordinarias, en las que no pienso demasiado porque las echo en el mismo saco de otro tipo de extravagancias. Una casualidad doble: el primer curro que tuve en Madrid fue en una empresa que estaba a punto de mudarse. Tanto la primera sede como la segunda estaban en edificios no muy grandes, con capacidad para no más de diez empresas.

Esos dos edificios volvieron a aparecer en mi vida cinco años después por causas que no tenían nada que ver con haber trabajado en aquella empresa. Madrid es... grande. No se trataba de la misma calle, sino distintos pisos del mismo edificio, las dos veces una planta más arriba. Después veo películas en que la casualidad juega un papel importante en la trama y digo que vaya rollo, que quién puede creerse eso.



2
De: Algernon Fecha: 2005-09-06 02:08

Ojo, sin embargo, con las compañías aéreas que forman parte de la lista negra: están desplazando peligrosamente la media de accidentes hacia arriba!



3
De: BioMaxi Fecha: 2005-09-06 03:44

Queridos aficionados a la estadística, os presento la distribución de Poisson.

Digo esto para haceros notar que puede que volar sea el transporte más seguro , pero viendo la tasa de incremento del tráfico aéreo, las prospecciones en términos de accidentes para dentro de no mucho dan pánico.

Vamos, que sí que cuando uno coje el avión tiene pocas probabilidades y tal, pero es tirar un dado, al fin y al cabo. Y cuantos más dados tiremos, más probabilidad de que nos toque el número desafortunado.

Como reza el dicho, tanto va el cántaro a la fuente, que al final...



4
De: jose Fecha: 2005-09-07 13:16

jajaj, otro ejemplo son los exámenes. Después de toda una batería de exámenes infernales, te llevas estudiando uno en concreto un mes, decides no presentarte porque no te ves preparado y sabes que el profesor corrige como Satanás, y al día siguiente te enteras de que ha puesto el mismo examen que el año pasado... :-DD



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