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Los Derechos Humanos y otros problemillas

Miren ustedes: el Amo del Calabozo suele ser bastante respetuoso con los derechos humanos, incluso considera que es justo que esos derechos se apliquen a todos los seres humanos, independientemente de lo que hayan hecho o dejado de hacer. Generalmente, esto no suele ser ningún tipo de problema, ya que, por regla general, el ser humano es bueno, aunque todos, indefectiblemente, nos hayamos merecido dos buenas bofetadas en alguna ocasión.

Cuando alguien mata a otro congénere, hay que ver qué clase de homicidio es el que nos ocupa, porque en esto hay un espectro muy variable. En un extremo tenemos el crimen bestia y despiadado, en el que hay agravantes como la premeditación, la alevosía, el ensañamiento, el secuestro, la tortura o dios sabe qué más barbaridades. En el otro extremo, está el accidente más tonto, como si yo me matase al resbalar en las escaleras. ¿Le echaríamos la culpa al portero por fregarlas?

Pero hay un pedazodehijodelagrandísimaputa que, en fin, por más que uno defienda eso tan ñoño de que todos somos iguales ante la ley, pues si alguien fuese a pegarle un sartenazo en la nuca, miraría para otro lado. Incluso declararía en el juicio para aportarle coartada, fíjate.

Porque lo de los derechos humanos está muy bien cuando alguien ES un ser humano. Pero, ¿somos seres humanos por genética o por adscripción?

Quiero decir, Augusto Pinochet, como Iosef Stalin, Adolf Hitler, Joseph Goebbels y algunos otros más, eran seres humanos en el sentido biológico de la palabra: Homo sapiens, pero eran demonios en cualquier otro aspecto. ¿O deberíamos verlo de algún otro modo? Aquí me gustaría ver a mí a esos interculturalistas que se llenan la boca diciendo que "hay que introducirse en la cultura del otro antes de poder criticarlo".

Porque estoy convencido de que cuando esa cuadrilla de asesinos de masas organizaban sus orgías de sangre --bien en campos de exterminio, en deportaciones a Siberia o en aviones sobrevolando el Atlántico con cargamento de carne humana en el interior--, estaban pensando que los buenos eran ellos. Nadie es malo para sí mismo. De hecho, me parece de risa esas cosas que salen en los tebeos de la Marvel de "Confederación de Villanos". Hay que joderse. ¿No piensa el Joker que Batman es un cabronazo y no piensa Magneto que xavier es un imbécil? La gente actúa por muchos motivos, pero todavía no he conocido yo a nadie que actuase "porque soy muy malo y así lo demuestro".

A la gente no le gusta ser malo, así que deberíamos aceptar que todos somos humanos y que el ser humano es así, así de cruel, cuando quiere. Si los españoles tenemos el valor de llamar Guzmán el Bueno a alguien que prefería que degollasen a su hijo antes que rendir la plaza, es que tenemos hígados para todo. La humanidad es cruel y despiadada, el hombre es un lobo para el hombre, somos la forma más perfeccionada de crueldad que ha sido capaz de crear la Evolución --por el momento, que ya veremos qué surge en unos milenios--. Aunque veamos a las horcas ponerse hasta las cejas de jugar con las focas, desangrándolas lentamente, arrojándolas al aire para volverlas a coger con los dientes, haciéndolas sufrir innecesariamente antes de morir, nosotros lo superamos con creces. No hay animal capaz de inventar cosas como los sacaojos, los atrapapies, el potro de tortura, el látigo de nueve colas, marcadores de metal al rojo y un largo et caétera de instrumentos terribles, salvo nosotros. Y creo que lo más humano no es ser bueno y solidario, la "humanidad" no consiste en ser tolerante y cariñoso. En realidad, lo más humano es sobrevivir a toda costa, matar al contrario, descuartizar a nuestros enemigos, ocupar sus casas, saquear, robar, matar y violar. Es lo que hacemos los seres humanos con una verdadera afición que asusta, desde hace milenios nos dedicamos a ello con pasión y aprendiendo más cuanto más tiempo pasa. Lo humano es ser un verdadero cabronazo capaz de decirle a un montón de soldaditos adolescentes que deben lanzarse con sus bayonetas contra una batería de ametralladoras. Lo humano es encadenar a los esclavos a la galera para evitar que se escapen cuando la hundan y lo humano es pasarse por la piedra a todo el pueblo y dejar que dios escoja a los suyos.

Con los siglos y el advenimiento de épocas más ilustradas, hemos ido puliendo ese carácter vengativo, cruel, despiadado y monstruoso. Hemos ido creando leyes más "humanas", hasta articular una cosa llamada Democracia en la que hasta los canallas más canallas tienen su oportunidad de defenderse y tienen derechos. Poquito a poquito, vamos convenciendo a más países de que esto de la pena de muerte pues como que no soluciona nada y que, además, falla como una escopeta de feria. ¿Cuántos multimillonarios ha ejecutado Texas esta década? ¿Cuántos chicanos muertos de hambre? En fin, las cosas como son...

Pero, cuidado. Por mucho que intentemos trascender y traspasar esa etapa de "humanidad" monstruosa, por más que nos empeñemos en hacer de nuestra sociedad algo en la que todo cristo tiene cabida y en la que todos seamos coleguitas de todos, hay veces que uno piensa si no sería mejor hacer como mis primos los de Fuenteovejuna, ir hasta el causante de todo, darle matarile a lo bestia y luego presentarse todo el mundo en el cuartelillo diciendo "he sido yo, ¿qué pasa?".

Pinochet se ha pitorreado de todo y de todos. Se pitorreaba mientras ordenaba fusilar y torturar a cualquiera que cayese en las manos equivocadas durante su dictadura. Se pitorreó mientras enterraban a los muertos dios sabe dónde y los arrojaban al mar desde aviones, rajándoles la tripa para llenarlos de piedras y que se hundieran. Se pitorreó al hacerse senador vitalicio llegada la pseudodemocracia que organizó él mismo. Se pitorreó cuando el Juez Garzón mandó detenerlo y empezó a fingir sus dolencias, como un niño que no quiere ir al cole. Se pitorreó de todos cuando, nada más volver de Inglaterra, se levantó de la silla y se paseó delante de los militares. Se pitorreó en todo momento de todos sus conciudadanos y ahora se vuelve a pitorrear diciendo que todo lo hizo por dios y por su patria, diciendo que no se acuerda de nada y que él no sabe nada de nada.

Maldito cobarde hijo de mil padres, que tuvo huevos para hacer lo que hizo y luego no tiene valor para levantar el dedo y admitirlo. Tirar la piedra y esconder la mano, vamos. Lo de siempre. Al menos, Hitler se pegó un tiro en su búnker, rodeado por los pocos amigos que le quedaban y asediado por unos soviéticos que, de haberle hecho prisionero, le habrían dado las del calamar. Este tendrá los redaños de morirse durmiendo, sin sufrir, el muy bastardo.

Por eso digo que lo de Fuenteovejuna no me parece tan mala idea. Si mañana me despierto y escucho en la radio que una turba desenfrenada ha entrado en su residencia y le ha cortado los huevos y luego lo ha hecho cachitos y los ha esparcido por todo el país, pues mira, igual hasta me alegra el día la noticia.

Y conste que sigo siendo un defensor de los derechos humanos.

A veces.
El Amo del Calabozo

2005-11-17 12:50 | Categoría: | 0 Comentarios | Enlace

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