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(Latino)Americano te saludamos con alegría

Cuando el pueblo francés se lió la manta a la cabeza y entró en la Bastilla, los que tenían el poder se comieron las del calamar. Unos cuantos golpes de guillotina más tarde, el gobierno revolucionario empezó a hacer de las suyas y, al final, hasta algún teórico de la Ilustración terminó con la cabeza en el cesto. ¿Resultado? Un gobierno revolucionario que termina por nombrar anatema cualquier cosa que no sea estrictamente lo que digan unos pocos de esos que iniciaron el proceso sociopolítico.

Al poco de que el pueblo americano le dijese de todo menos guapo al rey de Inglaterra y George Washington se alzase como líder de un pueblo que iba a respetar a todo el mundo y que iba a ser la repanocha de la Ilustración, esos mismos americanos tan respetuosos con toda la humanidad a punto estuvieron de exterminar a los indígenas de los Apalaches (y del resto del territorio después). ¿Resultado? Un gobierno presuntamente del pueblo que a punto está de exterminar a aquel que ni vota, ni produce, pero que vive donde tú estás.

Cuando a los bolcheviques les salió bien la jugada y dieron matarile a los zares, tampoco se perdió mucho tiempo en arreglar las cosas. De la euforia inicial al estalinismo no pasaron muchos años. De la dictadura del proletariado a entrar de lleno en el fascismo de izquierdas, se tardó bastante menos de lo previsto. ¿Resultado? Lo que iba a ser una alternativa al capitalismo se convirtió en todo lo que odiaban los que tenían esa idea original alternativa.

Poco después de que la dictadura de Batista fuese aniquilada y los pobres se hicieran con el poder, a Castro empezó a sobrarle gente (el primero de todos el Ché Guevara) y empezaron las presiones, los empujoncitos al borde de la escalera y las puñaladas traperas. ¿Resultado? Lo que parecía ser un triunfo de los derechos humanos y de la voluntad popular se convirtió en la vergüenza de toda la izquierda del mundo.

Por todo eso, y porque a mí estos Mesías del tres al cuarto nunca me han dado buena espina, este triunfo de Evo Morales en Bolivia lo veo con absoluto escepticismo. Más aún del acostumbrado. Porque el populismo de Chaves, la estrechez de miras de Castro y el nostálgico y anacrónico recuerdo del Ché Guevara no me resultan fiables, dadas las circunstancias.

Latinoamérica se está soltando del yugo yanqui, ahora que el Gran Satán está más preocupado por exterminar a los árabes que por chantajear a los indios. Y me alegro mucho, porque la verdad es que lo de Estados Unidos en Sudamérica es deleznable, pero no sé si las cosas van por los derroteros que deberían ir.

El Amo del Calabozo, cual profeta, suelta una de las suyas: no tardaremos ni un año en ver a un Evo Morales muy diferente. Casi seguro que este líder cocalero, este excelso político surgido de las filas de un pueblo injustamente vilipendiado, se convierte en justificador (y quizá instigador) de torturas, represiones estudiantiles, amenazas a propios y extraños, censura mediática y algunas cosas más.

Y espero equivocarme, de verdad, pero no le veo buena intención al mozo. Porque esos saludos efusivos a Castro y Chaves, esos guiños a la Vieja Guardia Soviética con el puño en alto y la mano en el corazón, envuelto en la bandera nacional, hablando de "revoluciones" y de "acabar con la opresión"... No sé, como que me suena, como que eso no tiene nada ni de nuevo, ni de progresista, como que hay algo que chirría y vete tú a saber si el gorrino está bien capado o no.

Creo que la izquierda está más perdida que un pato en un garaje y que, además, va dando bandazos a diestro y siniestro, sin orden ni concierto, llena de confusión. En Europa, la extrema izquierda busca su lugar y, al no encontrarlo, se une al carro del antisistema. Y concluye que todo lo que vaya contra el gobierno, contra el estado y contra la nación, es antisistema y, por lo tanto, de los suyos. Ahí se explica que colectivos anarquistas estén apoyando a Batasuna, que sindicatos anarcosindicalistas tengan a bien apoyar manifestaciones nacionalistas o que ERC y ETA mantengan reuniones y a todo el mundo le parezca que era "un acto de ingenuidad por parte de Carod Rovira". Ya. Ingenuidad, dijeron algunos. El antisistema es capaz de unir movimientos antiglobalización con Greenpeace, con ETA y con la plaza de Tiananmén si hace falta. Todo está metido en el mismo saco de los inconformistas y, de modo acrítico, nos unimos al carro. Apoyamos lo que haga falta y tira palante, Federico, a ver adónde vamos a caer. ¿No recuerdan ustedes a esos impresentables del GRAPO acudiendo a juicio con unas camisetas mal pintadas donde se podía leer: Euskal Presoak Euskal Herrira? Los ojos como huevos duros se me quedaron a mí de ver tamaño despropósito. Los Grupos Revolucionarios Primero de Octubre, adalides de un españolismo comunista, de un nacionalismo centralista de corte estalinista, que se apoyaban en Mao Tse Tung para muchos argumentos, apoyando la causa de unos independentistas... De locos, ¿verdad? La extrema izquierda no tiene donde agarrarse y, por lo tanto, manotea cuanto encuentra, desesperada.

En América, las cosas son diferentes. Más que al bloque antisistema, se unen al bloque antiyanqui. Y, ¿qué quieren que les diga? a mí, que me gustan las causas perdidas, pues me resulta simpático ese bloque. Salen ahí, le plantan cara al Gran Satán y hacen lo que el resto no tenemos arrestos para hacer. Pero claro, enseguida surge lo que surge y tienes al estalinista de turno tratando de llevárselo muerto en un entierro y de hacer de tu país una república soviética al viejo estilo. O un desgarramantas impresentable, un inculto borrego que sale en la tele cada veinte minutos a soltar rollos intragables para convencer a la gente de su propia causa. O un señor que se niega a entender que lo progresista de hace cincuenta años no tiene por qué ser progresista hoy y sigue ahí, agarrado al cetro de mandar, como el Rey de la Montaña, con barbas y trajecito militroncho cutre.

En fin, que para ejemplos, ya hemos tenido bastante. Espero que Evo Morales no se convierta en otro más, pero mantendré un ojo sobre Bolivia a ver qué pasa con este asunto.
El Amo del Calabozo

2006-01-24 09:34 | Categoría: Política | 1 Comentarios | Enlace

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Comentarios

1
De: Gilgamesh Fecha: 2006-01-24 21:44

Hola de nuevo Amo del Calabozo, te había echado de menos.
Yo también me he propuesto hace un par de semanas volver a escribir en la bitácora, que la tenía muy parada. A ver cuánto me dura el buen propósito.

Sobre la situación de la nueva Latinoamérica, comparto casi todo lo que has dicho, así que poco puedo aportar. Lo cierto es que a menudo pienso que en muchos lugares la gente está tan quemada y tan cansada de corrupciones y politicos de pacotilla, que se agarra a un clavo ardiendo, y aclama en masa al primer listo que les suelta el rollo con lo que quieren oír. Mucha promesa, mucho rollo "no nos moverán", mucho presumir de incorruptible, etc. Ojalá las cosas les vayan bien y no quede en puro humo. Me irrita mucho que culturas con las que compartimos tanto estén en esa situación tan grave fruto de la injusticia.



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