Laberinto Postmoderno
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Maquiavelo Republicano de Catalonia

Hace mucho que no releo el texto de Maquiavelo "El Príncipe". Recuerdo que me gustó, y recuerdo que me quedé con la sensación de que a este hombre se le ha malinterpretado en tantas ocasiones que ya no hay quien distinga su exposición y las falacias escritas en su nombre.

El caso es que Maquiavelo es un autor al que, especialmente, hay que leer centrándonos en su contexto. No podemos separar a Nicolás Maquiavelo y su obra de la era histórica en que le tocó escribirla. Una Italia invadida, donde unas fuerzas extranjeras habían constituido ya instituciones propias de un estado anexionado y él, un firme patriota italiano, deseando una Italia unida en libertad, constituida como un Estado independiente.

Al contrario que para pensadores medievales, para Maquiavelo hay una dialéctica entre el mundo y los hombres que lo habitan. Si bien las circunstancias pueden afectar al hombre y a su conducta, los actos de los hombres afectan también a las circunstancias. Ya no es la voluntad divina el principal director de esta tragicomedia, sino que ahora los actores humanos se erigen también en guionistas y se permiten a sí mismos cambiar el mundo al tiempo que se adaptan a él.

Maquiavelo busca esa unificación definitiva de Italia y, para ello, en lugar de apelar a la oración y la caridad, pone a los italianos a trabajar en pos de esa ambiciosa empresa. A través de estimular en sus conciencias todo lo que se considera distintivo cultural italiano y de promover una lucha intestina por controlar cualquier hueco en la estructura de poder presente, Maquiavelo nos muestra cómo combatir al fuego con el fuego.

Partimos de una situación de Invasión Extranjera y buscamos la Liberación Nacional. Los medios es lo discutible. Esa cita de "El fin justifica los medios" no tengo muy claro de dónde se la han sacado, pero no la he encontrado. Lo que Maquiavelo sí plantea es que, si el fin de cualquier acción política es el bien común de los beneficiarios de esa política, entonces la moral y la ley habrán también de fijarse respecto a esos fines. Es decir, que en función de las circunstancias, todo podría ser legal, moral y aceptable. O eso entiendo yo, al menos.

El texto de Maquiavelo no solamente parece profético, sino que, además, se está usando literalmente por muchas fuerzas políticas de nuestras Ex-españas. Y el error de aplicar literalmente los planteamientos de un tío de hace cinco siglos es obvio para cualquiera con dos dedos de frente, pero ¿quién ha dicho que en el Laberinto Postmoderno tener sentido común sea de obligado cumplimiento para los dirigentes?

Ocultar los objetivos más fundamentales mediante una astuta diplomacia que se centre en lo concreto. Uso de la fuerza si no es posible conseguir nada mediante el simple engaño, y usar el engaño siempre como complemento de la negociación, son medios que se institucionalizan, incluso se legalizan, en el sistema maquiavélico. Todo por los fines, por el bien común, todo sin perder de vista la auténtica fuerza motriz de nuestras acciones, pues esa fuerza motriz es, al tiempo, objetivo y justificación.

Mas, ¿qué es el bien común? ¿Qué son los fines de nuestro movimiento político? El bien común es el sentimiento nacional, el patriotismo, la supeditación de los deseos individuales a una colectividad artificial que hay que naturalizar mediante la creación de sentimientos tribales. ¿Por qué? Maquiavelo se dio cuenta de que un gobernante que quisiera liberar a su pueblo de una invasión extranjera tenía que tener tal control sobre todos los estamentos de su tierra que, entonces, ésta no podía estar en manos extrañas. Era una reducción al absurdo. Si una nación estaba totalmente invadida, entonces no podía liberarse solo por la acción del poder. Había que hacer que el pueblo tomase el poder, que el pueblo se involucrase en la lucha y que el pueblo fuese quien expulsase a los enemigos de la patria. A cambio, el Príncipe les dará a sus súbditos leyes justas, justicia a cambio de fuerza, a cambio de apoyo, a cambio de patriotismo. Por ese motivo, porque el Príncipe trabaja en pos del bien común y el bien común está supeditado a los fines y esos fines son los que configuran la moral, por ese motivo, el Príncipe -el dirigente político- está exento de moralidad. Eso es Maquiavelo. Una genialidad renacentista que marca un cisma con el planteamiento divino del medievo.

En el Laberinto Postmoderno, se retuercen los planteamientos de Maquiavelo hasta ajustarse a la situación actual. Eso, en los términos de Maquiavelo, es exactamente lo que hay que hacer, pero claro, en ningún momento Maquiavelo dice que haya que inventarse los objetivos. Los fines son los que hay, no los que nosotros creamos. En ningún momento Maquiavelo dice que haya que inventarse una nacionalidad para crear una patria, ni que haya que reescribir la historia para justificar una guerra. En ningún momento los fines son mutables, lo son los medios, pero no los fines. El ser humano tiene la obligación de luchar por unos fines trascendentes, consecuencia de sus propios actos, pero no manipulables. De otro modo, Maquiavelo estaría preconizando el nihilismo, preconizando el final de las ideologías, y hasta el comienzo de la postmodernidad, y a tanto no llegó.

En el Laberinto Postmoderno, algunos se han inventado los fines y ahora aplican a Maquiavelo. Engañan, manipulan, crean sentimientos nacionales en sus ciudadanos, forman filas alrededor de cualquier bien cultural independientemente de su valor real, le dan fuerza a una lucha que ellos mismos han inventado. Las premisas de Maquiavelo son muy diferentes a las que hay actualmente, pero los medios no han cambiado, siguen siendo los mismos, no se han adaptado a las circunstancias, como indica don Nicolás en el libro, sino que se han mantenido.

Han corrompido a Nicolás Maquiavelo.
Así son algunos.
El Amo del Calabozo

2006-01-27 08:57 | Categoría: Política | 15 Comentarios | Enlace

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Comentarios

1
De: Estefanía Fecha: 2006-01-27 10:55

Algo parecido ocurrió con la obra musical de R. Wagner... *snif*

¿Siempre nos quedará la Biblia Católica Naranja con el "no prostituirás el espíritu"?



2
De: Pirx Fecha: 2006-01-27 11:37

El ser humano tiene la obligación de luchar por unos fines trascendentes, consecuencia de sus propios actos, pero no manipulables. De otro modo, Maquiavelo estaría preconizando el nihilismo, preconizando el final de las ideologías, y hasta el comienzo de la postmodernidad,


Cada día aprende uno algo nuevo. Ahora resulta que soy nihilista y postmoderno. Bueno, no me sienta mal. Incluso me encuentro algo más animado que ayer.



3
De: El Amo del Calabozo Fecha: 2006-01-27 13:10

Pirx: ¿Ein? ¿Me lo explica, por favor? Lo que yo quiero decir es que el fin perseguido es un fin inventado, no es producto de una historia, sino de una pseudohistoria, un relato de ficción, obra de unos intereses particulares de un segmento poblacional en absoluto representativo, que ha dominado al resto por métodos más bien maquiavélicos. De ese modo, se rompe esa consigna de "por el bien común" que Maquiavelo propone como base de su tesis.

Si nos saltamos el rollito de "por el bien común", entramos en la dinámica de inventarnos la excusa para poder hacer lo que nos da la gana. Postmodernismo puro y duro. Y nihilismo moral, como poco.

¿Ahora mejor?



4
De: Gilgamesh Fecha: 2006-01-27 15:08

Para partido político maquiavélico (en el mal sentido), el PNV. Es uno de los partidos más viejos de España (creo que el segundo más viejo tras el PSOE), y en su dilatada historia han vendido hasta a su madre y han traicionado a todos, incluso no han tenido vergüenza de jugar en dos bandos contrarios al mismo tiempo (así siempre salen ganando).
Y todo, ¿para qué? No para conseguir la independencia, ni más autonomía. No, no os engañéis. Sólo quieren más poder para los suyos. Así está Euskadi, que es un pozo de corrupción abismal, donde todo el que tenga carné del partido tendrá una posibilidad de colocarse en un buen puesto sin dar ni golpe. No hay nadie con más jeta que estos tíos. Yo mismo estoy planteandome hacerme militante del PNV sólo para poder prosperar...
Y en cuanto a los medios, ya he dejado claro que al PNV le importan una mierda. Ellos están en la cúspide de la pirámide y cuentan con esa ventaja. Mientras las cosas no cambien, seguirán siendo los reyes. Y si cambian, ellos pueden hacer que sea a su favor. No tienen ideología, no tienen fines concretos más allá de su amiguismo y sus enchufes para seguir en el poder.
Perdón por la chapa.



5
De: Pirx Fecha: 2006-01-27 23:57

Quiero decir que no creo que exista una obligación para un humano de luchar por unos fines trascendentes. ¿Quién decide cuáles son esos fines? Más fácil lo pongo: ¿quién es capaz de identificar unos fines por los que todos creamos que vale la pena luchar?


Es bastante común entre gente que se declara no creyente y no seguidora de dogmas religiosos el declarar sin embargo que acepta otros que tienen la misma base religiosa, pero que se refieren a la conducta humana, "porque si no se caería en el caos".


Yo no creo en ninguna ética transpersonal. Eso no significa que no tenga principios ni valores. Significa que mis principios y mis valores son para mí y para los míos.


Tampoco significa que crea que todas las opiniones, todas las visiones del mundo son equivalentes. Yo pienso que hay cosas que son verdad y otras que no. Incluso pienso que hay posibilidad de meter valores objetivos en cosas más sutiles, como el arte. Pero a la vez creo que la gente tiene derecho a no pensar como yo. Y que, mientras que hay cuestiones de hecho que no son opinables, las consecuencias que se pueden sacar de ellas rara vez son únicas. No soy creyente. Ni creo por ejemplo que el creacionismo sea aceptable. Pero sí me parece que es aceptable la actitud de ser creyente.


A mí me parece no sólo aceptable que otros piensen de forma distinta a mí, es que me parece genial. Me encanta poder vivir en un país donde quepamos gente de opiniones distinta y los conflictos se resuelvan por las leyes. Pero hay gente que no piensa lo mismo... ni siquiera de esto. Hay gente que piensa que yo tendría que pensar de otra manera. Hay gente que piensa que yo estoy obligado a pensar de otra manera en virtud de una determinada moral, que es un concepto religioso, o de la ética, que por más que suene a griego, no es más que un disfraz pseudofilosófico para el mismo concepto religioso.


Este pensar que todos tenemos que creer en lo mismo es un pecado :-) que aparece en todo tipo de grupos humanos y de formas de pensar. Incluso quienes predican valores aparentemente alejados del dogmatismo, terminan cayendo en la tentación de decirle al prójimo en lo que tiene que creer. Ya tengo contadas tres o cuatro "sectas laicas" de este tipo.


La gente suele eludir sus argumentaciones no razonando, sino simplemente calificándo "ad hominem" o refugiándose en argumentos igualmente falsos. O simplemente "pasando". Quizás no sea una actitud muy defendible, pero es aceptablemente sana, considerando las alternativas :-)


El tema de fondo no deja de ser un ejemplo de lo mismo. Los nacionalistas predican una serie de valores que presentan como absolutos, cuando no son más que una cara de la moneda, un factor que hay que compensar con otros para mantener equilibrios de convivencia.



6
De: Gilgamesh Fecha: 2006-01-28 10:47

Que cada uno piense y diga lo que quiera, pos fale. Pero creo, y dudo que me equivoque esta vez, que hay unos límites, una especie de marco psicológico que no debemos traspasar. Me refiero a una serie de derechos y obligaciones (todo derecho en una sociedad justa debería conllevar una obligación) que nunca hay que olvidar ni pisotear. ¿Derechos humanos? Algunos de ellos, pero también más cosas.
¿Tiene uno derecho a ser un racista? Bueno, no sé, es posible. ¿Tiene derecho a pisarle el craneo a otro por ser de otra raza? En absoluto.
En cierto modo, tenemos que pensar todos lo mismo acerca de algunas cosas, ¿no? Una serie de elementos que son los mimbres mínimos necesarios para convivir.



7
De: Pirx Fecha: 2006-01-28 12:13

Gilgamesh, sí. Es precisamente ése el discurso al que me refiero. Lo describes muy bien. Pero no lo justificas. Tienes "debes" y "deberías" por todas partes, pero en ningún momento razones de dónde proceden, más que lo que yo decía antes de "porque si no, sería el caos", cosa que, por otra parte, no es cierta.



8
De: Gilgamesh Fecha: 2006-01-28 16:01

Hombre, no soy ningun entendido ni en leyes, ni en ética, ni en filosofia ni ná, así que admito la posibilidad de estar diciendo una gilipollez como un piano. Eso lo primero. Sólo hablo desde lo que me parece a mí el sentido común (tal vez sea más subjetivo de lo que pensaba).

Vamoavé. Si no hay ninguna ley, ninguna norma mínima que nadie puede saltarse a la torera, estaríamos en la libertad absoluta del individuo, ¿no? O sea, que si a mí me apetece montar un negocio con mano de obra esclava y contaminación ambiental a tutiplén, nadie podrá decirme nada: es la ley del libre mercado. Yo produzco, tú compras (si quieres). Pongo este ejemplo por no irme a ese tan obvio del "te machaco el cráneo porque me da la gana".

¿De dónde procede el derecho a la vida, o el deber de respetar la vida de otros? No viene de ningún dios, yo soy ateo y para mí la norma sigue valiendo igual que para un judío. Viene de la sociedad. Somos animales sociales que necesitamos una serie de normas mínimas (conforme la sociedad se hace más compleja, más normas), y esto se puede estudiar científicamente (la etología se encarga de elo, no sólo con los seres humanos).

Te devuelvo la pregunta, Pirx, y perdona que sea tan melón (ya he dicho que soy ignorante de estos temas). Si vieses a un señor pateándole a otro las costillas por diversión, ¿qué le dirías? ¿Que tú no lo harías ni harto de jumilla, pero que te parece de perlas que lo hagan otros si les apetece?

Dices que crees en algunas cuestiones que "no son opinables". Que son así y punto. Caramba, qué dogmático suena eso. Yo creo que esos derechos y deberes de los que hablaba, y que impiden que un imbécil le parta la crisma impunemente a un señor, encajarían en esa categoría que tú mismo has definido.
La cuestión del relativismo cultural extremo ha causado quebraderos de cabeza a los antropólogos. ¿Todo vale? ¿Y si decido que quiero amputar el clítoris de mi hija? ¿Y si lo decide ella? Son cuestiones complejas que no se pueden responder con la imposición de "lo que a mí, occidental rico, me parece bien", pero tampoco con la tragadera de ballena del que todo lo acepta y todo le parece guay del paraguay. Hace falta ponerse a pensar un rato largo para dar una respuesta que no sea injusta cuando pensamos en estas situaciones interculturales. Y eso es sólo un ejemplo, porque dentro de una misma cultura y una misma sociedad, como dices, tenemos formas de pensar tremendamente distintas. Evitemos la imposición gratuita y superflua, pero tampoco toleremos lo que es intolerable.
Sí, digo bien. Yo soy intolerante con ciertas cosas. Con ciertos tipos de violencia, por ejemplo.



9
De: Pirx Fecha: 2006-01-29 13:26

Estás mezclando varias cosas. Las leyes son las que nos defienden de la mayoría de las situaciones que pones como pegas. Las leyes no son "ética". Las leyes no se basan en la ética de nadie, sino que son un compromiso entre distintas visiones del mundo y distintos intereses.


Algunas cosas no son opinables. La tierra no es plana. Pero eso son cuestiones de hecho, que son demostrables. Cuando alguien dice que "Cataluña es una nación" o "dedicamos demasiado presupuesto a defensa" está haciendo otro tipo de afirmación. El "relativismo" es defender que "la tierra es plana" es una afirmación tan válida como que es redonda. O defender la amputación del clítoris: nadie se somete voluntariamente si tiene libertad efectiva de decidirlo. Lo otro no es relativismo, es una valoración, una opinión. Es cierto que pueden crearse opiniones a partir de bases falsas, pero al final lo que importa son los intereses que se quieren justificar con esos hechos.


Otra cuestión son los principios o los valores personales. Yo los tengo y me llevan a comportamientos que van muy en contra de mis intereses inmediatos, pero que satisfacen otro tipo de intereses menos inmediatos, el cumplir con lo que yo considero "mi obligación". Pero esto no viene de ninguna supuesta verdad universal, sino de una decisión personal de abrazar ciertas partes de mi educación y rechazar otras.


La existencia de verdades y principios universales que se refieran al comportamiento humano es un dogma que busca imponer unos intereses y una visión del mundo por encima de los de los demás. Da lugar a sectas (religiosas o "laicas") con un tipo de pensamiento característico. Al "otro", al de fuera se lo ve como malvado, como incumplidor de preceptos sagrados, como pisoteador de las creencias propias. Lo curioso es que es precisamente al revés. El resto del mundo suele ser indiferente y es el sectario el que intenta imponer al otro su moral.


Esto ocurre tanto en sectas religiosas (radicales islámicos, para no ser muy original) como en sectas políticas (ultras, nacionalistas, extrema izquierda) y en sectas laicas (ecologistas, genuinistas y algunos ateos militantes). En todos los casos recurren a una historia cuidadosamente revisada e interpretada y a principios supuestamente universales para culpabilizar al prójimo. Hay más formas de reconocer estas actitudes, pero me paro o voy a terminar por escribir un tratado, cuando sólo quería hacer una pequeña puntualización ;-)



10
De: El Amo del Calabozo Fecha: 2006-01-31 07:50

Resumiendo: bueno está lo bueno, y defender lo propio siempre será algo encomiable, pero defiéndete usando las mismas reglas del juego que emplean los demás. Si para defender una postura política hay que reinventarse la historia, manipular la información, retorcer el derecho hasta hacerlo irreconocible y saltarse a la torera las más mínimas normas éticas (ya saben, eso de "no matarás", "no dirás falso testimonio ni mentirás", etc), entonces esa postura política no debe ser demasiado buena para la colectividad. Eso sí, para unos poquitos, es posible que sea jauja.



11
De: Gilgamesh Fecha: 2006-01-31 21:24

Pues entonces me estás dando la razón, Amo. Tal vez haya malinterpretado las palabras de Pirx. Yo lo único que pretendía era criticar el "todo vale según el contexto", porque mantengo que hay una serie de principios o de mínimos que nunca deben traspasarse. ¿Que no sé argumentar el origen de esos principios? Lo reconozco, pero intuyo que se debe más a mi propia ignorancia que a la falsedad de esta afirmación.

Por cierto, Pirx, yo no creo que el derecho a la vida o a la dignidad humana sean "verdades de hecho" (según tu terminología). No son demostrables como lo es la curvatura de la tierra. No son verdades científicas. Ahí estamos de acuerdo. Pero, ¿eso significa que no tienen que ser principios universales que habría que respetar en todas las culturas? ¿Crees justo reducirlos a meras cuestiones de "opinión"? No hay que confundir las afirmaciones científicas, o sea, falsables, sensibles al argumento y a las pruebas, con otro tipo de afirmaciones "filosóficas". Que, como digo, no son demostrables en el mismo sentido que aquéllas. Me pides que argumente la universalidad de ciertos principios (o la necesidad de respeto universal a estos principios) de la misma manera que argumento el hecho de que el agua se congela a los 0ºC. Y no es posible. En este caso te pueden dar argumentos filosóficos, éticos (te pondrá enfermo la palabra, pero no sé como llamarlo si no), y no convencerte nunca. No es un conocimiento falsable como el de la ciencia. Siempre podrás defenderte de cualquier argumento, con el simple mecanismo de pedir otra explicación más.
Igual que el ateo pide al creyente que demuestre dónde está Dios, y acaba cansandose de tanto asistir a esa permanente huida hacia la infalsabilidad, a ese permanente correr de velos que esconden otros velos. Son discusiones bizantinas que no llevan a ninguna parte. O eso me parece a mi.

Yo no estoy proponiendo una lista de los mandamientos inquebrantables que haya salido de la Biblia o de cualquier otro sitio, e imponga un punto de vista particular de una cultura a todas las demás. Ya dije con mucha cautela que hay que evitar ese tipo de imposiciones, pero tampoco es apropiado tragar con cualquier conducta que se dé en la humanidad pensando que cualquier cosa es aceptable según el contexto cultural.

Hay culturas donde podrían estar permitidas cosas que a nosotros nos dan asco, como ciertas comidas. No propongo la erradicación de ese tipo de costumbres. Incluso transigiría con el tema de los burkas, si me apuras (aunque no sé, aún me lo pensaría). Pero en el contexto de la Alemania nazi estaba perfectamente justificado el holocausto de miles de judíos. Y a mí eso no me parece bien. No sólo no me parece bien sino que creo que habría que evitarlo. ¿Dónde ves el problema? Es una imposición de un interés sobre otro, de acuerdo, y coincido contigo en que es un tema muy peligroso (lo último que necesitamos es iluminados que pretendan purificar el mundo), y puede haber cierto grado de manipulación interesada (como siempre, eso yo creo que es inevitable en toda actividad social). Pero hay unos mínimos que creo que nunca deberíamos contemplar de brazos cruzados mientras los destrozan. Incluyo el dejar morir de hambre a millones de seres humanos por pura codicia de la otra mitad del mundo. Y fíjate que no hablo de leyes. Uno puede hacer una ley muy bonita y muy respetuosa con la vida humana. Pero en otro país pueden hacer una ley para pasar a cuchillo a todos los disidentes, y ambas pueden tener la misma legitimidad jurídica o legal (no me atrevo a decir que sean igualmente democráticas, incluso aunque las apoye masivamente la ciudadanía). ¿No debe haber un cuadro de mínimos inquebrantables y universales para todos? ¿Crees que aunque vivamos en el mismo planeta tenemos derecho a hacer lo que nos salga de las narices sin pensar en los demás? He usado la palabra "derecho". Y no te argumento su origen (de dónde proviene) porque no puedo. Quizá alguien más preparado y más inteligente que yo...

¿Quién decide cuáles son los mínimos que nunca hay que saltarse? Esa cuestion me da mucho miedo. Pero la palabra clave es "mínimo". Precisamente tienen que ser unos principios de mínimos (el "respeto a la vida", mejor y más completamente definido, y poco más), para evitar esa imposición que tanto temes. No pretendo que alguien considere que en la carta de los derechos humanos deba incluirse el derecho al cigarro post-coital, por ejemplo, o a la prohibición de las religiones.



12
De: El Amo del Calabozo Fecha: 2006-02-01 07:59

Gilgamesh: "¿Quién decide cuáles son los mínimos que nunca hay que saltarse? Esa cuestion me da mucho miedo."

Pues no debería darte tanto miedo. La única solución que se me ocurre a mí es someter el debate de los mínimos al consenso universal. Hasta el momento, que se sepa, el único intento de hacer un foro internacional para estos temas es la ONU. Vale que no es el organismo más perfecto que existe y que sus decisiones no suelen ser consensuadas precisamente, pero es lo único que tenemos frente al desconcierto y el conflicto entre culturas.

Aunque postulo que los derechos humanos deberían ser revisados periódicamente para su ajuste, afirmo también que son el límite mínimo que tú aduces.

Y, que yo sepa, en esos derechos viene bien clarito el derecho a la educación, a la información, el derecho a comunicarme con otros seres humanos en paz, etc. Así que, argüir falsedades para meter a toda una comunidad de millones de seres en un conflicto inexistente, es, desde este punto de vista, algo reprobable.



13
De: Gilgamesh Fecha: 2006-02-01 11:45

Totalmente de acuerdo.
A lo mejor es que soy un poco paranoico con estos temas, o que ya estoy escarmentado de tanto iluminado.



14
De: Pirx Fecha: 2006-02-02 11:55

Gilgamesh, todas esas tragedias que mencionas han sucedido, y no hay ética que haya conseguido evitarlas. Como mucho sirve para condenarlas, lo cual es completamente inútil, si no hay además una ley que respalda esa condena con penas intimidatorias.

Los derechos humanos no "provienen" de ningún lado más que de la voluntad de los pueblos de exigirlos. Somos libres de decidir cómo queremos vivir. No nos hace falta ningún nivel superior, sea Dios o sea nada externo a nosotros, que nos diga lo que "debemos" hacer. Tenemos leyes, tenemos una programación genética gregaria, tenemos la capacidad de querer mejorar. ¿No es suficiente?



15
De: Gilgamesh Fecha: 2006-02-02 14:17

JO, Pirx, no me habré explicado bien o no te habré entendido, pero yo estoy hablando de eso precisamente. ¿Tú te crees que a estas alturas de la vida me voy a poner metafísico? Mi propuesta era puramente pragmática. Un organismo independiente y lo más objetivo y aséptico posible debería velar por que la lista de estos principios mínimos se observara en todo el mundo. No hablo de Dios, ni tampoco de un espíritu interior que nos impulsa a ser buenos y obedientes. Sólo de organizarnos para vivir en sociedad de una manera civilizada.



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