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Europeos blasfemos

Hagamos una cosa. Es muy divertido, verán, consiste en que tomemos un concepto básico de la democracia, no sé, por ejemplo, la igualdad de los ciudadanos ante la ley, y luego una propuesta legislativa lanzada por uno de esos analfabetos que llamamos responsables políticos. Tomemos ambas y veamos qué ocurre, ¿vale?

Venga, pues vamos a ello. Supongamos ahora que llega la ONU y le hace caso a Javier Solana en la memez esa que ha dicho de prohibir la blasfemia y, en consecuencia, castigar a quienes la cometan o amparen. Supongamos que eso sucede y vayamos ahora a deliberar cómo, si todos los ciudadanos de la UE son iguales ante la ley, aquí vamos a empezar a encender las hogueras de la inquisición pero vamos, a la voz de ¡Ar!.

Porque, ¿qué es una blasfemia? Como uno no es lingüista, ni ganas que tiene de ello, se fía del DRAE, el cual indica que la blasfemia es una "Palabra injuriosa contra Dios, la Virgen o los Santos". Pero, claro, la RAE no tiene por qué estar al día en cuestiones teológicas, así que esta definición se nos queda un poquito corta. ¿Vamos algo más lejos? Pues si seguimos un poco la etimología de la palabra, blasfemar es sinónimo de ofender, de modo que, en la acepción más contemporánea, reducida esta ofensa a lo divino, nos sale que blasfemar es ofender la religión o las bases religiosas de alguien.

Venga, nos quedaremos con eso, a ver qué pasa.

Un señor católico, católico de los de verdad, de los de misa diaria, óbolo obligatorio en el cepillo, de los que antes de echarle un casquete a la legítima rezan a dios para que le perdone la osadía de tener un orgasmo, considera una ofensa capital que se vendan preservativos, que se casen parejas homosexuales, que un juez pueda romper el vínculo matrimonial o que en el Jueves aparezca dios con alpargatas y más bien sobradillo de michelines.

Una señora protestante, una bautista amante del gospel, considerará blasfemo que se investigue con células madre procedentes de embriones humanos, así como que se explique en la escuela pública que toda vida sobre la Tierra proviene de una molécula primigenia con capacidad para reproducirse y que la variedad biológica depende de la Selección Natural. Igualmente, considerará blasfemo que en las clases de física se oiga hablar del Big Bang en lugar de del relato bíblico del Génesis.

Otro señor, esta vez de los Testigos de Jehová, enarbolando el Atalaya entre las manos, verá como blasfemia que se derrame la sangre de los inocentes en hospitales y centros de salud, en trasfusiones y extracciones.

Ahora nos viene un imán superconcienciado, de esos que en España son de lo más tolerante y se llenan la boca diciendo que Islam significa Paz y con eso todo explicado. Y este imán considerará blasfemo que se coma cerdo, que se beba alcohol, que el obrero de la construcción se siente al solecito gris de noviembre a cascarse un bocata de boquerones en pleno ramadán y que uno pase como de la mierda de rezar mirando a la meca y con el culo apuntando a Pamplona.

Sigamos, sigamos, porque uno de estos majaderos amantes de lo oriental nos vendrá a decir que menuda blasfemia es que los parlamentarios no estén obligados a meditar en masa antes de votar una decisión, entonando mantras y cánticos soporíferos, tomando hongos alucinógenos y respirando los humos de cincuenta incensarios diferentes con sustancias de esas que producen una risilla tonta.

Y, por fin, algún judío trasnochado verá como blasfemia insoportable que no se circuncide a todo cristo nada más nacer, que no se celebre el paso del pueblo judío por medio del Mar Rojo y que los niños no jueguen con un dreidel el día de Chanukah.

Claro, que si todos esos ciudadanos son iguales ante la ley, habrá que hacerles caso a todos y si todos ellos consideran que la blasfemia se está produciendo, pues la ley estará obligada a actuar en consecuencia, perseguir a los culpables y aplicar el castigo correspondiente. Profesores desde la Primaria hasta el doctorado pueden ir echándose al monte porque vamos a encarcelarlos por blasfemos y ateos comunistas masones. Médicos y enfermeras pueden ir atándose los machos. Vendedores y fabricantes de juguetes, que vayan preparando grandes dosis de madera para que los niños puedan construir su propio dreidel antes de que procesen a sus padres por irrespetuosos con el sentir religioso judío. Desde luego, habrá que ahorcar públicamente a todo psicólogo que se empeñe en tratar a alguien con terapias grupales y a todo psiquiatra que se atreva a medicar a un esquizofrénico, porque lo que será de ley es la meditación, los mantras y la madre que parió a Buda y a Confucio. Por supuesto, el primer ejecutado será el propio Amo del Calabozo, que se declara ateo, comecuras y hasta encima de los huevos de que cuatro politicastros sin cerebro nos den lecciones a los demás de tolerancia.

¿Tolerancia? ¿Y por qué debería tener tolerancia? ¿Acaso los millones de atrocidades cometidas en el nombre de dios no son suficientes para que nos demos cuenta de que darle a la Iglesia -a cualquier Iglesia- el poder para actuar políticamente es meternos en un berenjenal del que solo se sale con los cuernos (o los pies) por delante? ¿Acaso no hay un solo político con valor para salir a la palestra a defender la libertad de expresión y de prensa? ¿Es que en esta Europa de mierda que nos han vendido no hay nadie dispuesto a dar un puñetazo encima de la mesa y decirles a los creyentes -a cualquier creyente- que le rece a su dios en su casita, pero que deje de dar la brasa al resto del personal? Hombre, que no estamos hablando de cuatro desgarramantas con muñequitos de fetos en las manos, que estamos hablando de una cuadrilla de hijos de mala madre capaces de poner bombas en trenes llenos de estudiantes y trabajadores, que estamos hablando de la presión ejercida por líderes religiosos con el único fin de preservar y promocionar sus pretensiones políticas sobre Europa. Que si en vez de a Mahoma se hubiera ridiculizado a cualquier otro, esto no habría pasado. Que si dibujar a Mahoma es blasfemia, mucho peor es degollar periodistas, someter a mujeres, incendiar embajadas, poner bombas en mercados israelíes, arrojar aviones contra edificios bursátiles y amenazar a ochocientos millones de Europeos.

Por todos los demonios, Javierito Solana, no me toques la moral, que si en este país sabemos algo, es que no se puede pactar con los terroristas a menos que éstos renuncien a serlo primero. Que en cuanto das un paso atrás, estos van y dan dos pasos para adelante. No estos, los integristas musulmanes, sino todos. Dicen que esas caricaturas son violencia también. Es posible. Habría que debatirlo. Eso sí, lo que no es discutible es que quien verdaderamente ha ejercido la violencia han sido los que han asaltado embajadas, han quemado banderas, han amenazado a todos los europeos y pretenden, además, que aquí comulguemos con ruedas de molino porque si no, garrotazo que te crió. Ahí están los irrespetuosos, ahí está el ultraje, ahí está el enemigo de las libertades y de lo que en este continente tanto nos ha costado -en vidas, no solo en dinero- conseguir.

Desde luego, como las democracias europeas se bajen los pantalones de manera tan descarada ante el chantaje clarísimo de una religión que ni nos representa, ni nos representará, yo voy a hacerme un cursillo rápido de astronauta y a presentarme voluntario para exiliarme de por vida a un asteroide.

Eso sí, en ese asteroide, la república será laica. Por si acaso...
El Amo del Calabozo

2006-02-15 08:19 | Categoría: Política | 5 Comentarios | Enlace

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1
De: Cambalache v3.14 Fecha: 2006-02-15 08:43

Blasfemia: «La blasfemia en España es un delito castigado con multa según el artículo 525 del Código Penal:»



Comentarios

1
De: Anónimo Fecha: 2006-02-15 11:03

Como si ser laico fuera la solución: en la antigua URSS era una falta de respeto visitar con ropa de "esport" la el cuerpo embalsamado de Lenin, una ofensa intolerable...



2
De: Anónimo Fecha: 2006-02-15 11:04

Como si ser laico fuera la solución: en la antigua URSS era una falta de respeto visitar con ropa de "esport" el cuerpo embalsamado de Lenin junto al Kremlin, una ofensa intolerable.



3
De: Titus Groan Fecha: 2006-02-15 14:02

a lo mejor porque la adoración a Lenin se ha convertido en otra religión, Anónimo.



4
De: El mendigo Fecha: 2006-02-20 05:47

Cambalache, la ley has de tomarla en su literalidad. No prohibe la blasfemia, lo que prohibe es la ofensa cuando exista intención de ofender.

Esta ley me parece equilibrada.

¡Me cago en la Virgen! (cómo van a prohibir este minúsculo placer!... la blasfemia es una especie de masturbación espiritual, un desahogo del alma trascendente).

P.S: Cojonudo laberinto, si señor. Habrá que pasearse más por sus puertas y pasillos.

Un saludo



5
De: Sergio Parra Fecha: 2006-02-20 17:28

El otro día alguien me comentó que Mickey Mouse estaba a la altura, a nivel conceptual, de Mahoma. Le di vueltas al asunto y, humildemente, creo que la diferencia es mínima. A propósito de estas "lúcidas" elucubraciones escribí esta entrada en mi blog: Mickey Mouse Versus Mahoma.

http://www.sergioparra.net/~sparra/2006/02/mickey-mouse-versus-mahoma.html



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