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El ojo clínico de dios

Cuando yo era un crío que estudiaba en los Maristas, ya me sabía de memoria lo de que dios era omnipresente, omnipotente y omnisciente. Ahora, con treinta y un tacos a las espaldas, tengo clarísimo que, de esas tres cosas, la más incipiente es la primera: tenemos un dios omnipresente del que no nos libramos ni por casualidad, que está en todos los ajos y que no se va ni con agua caliente.

Meten a dios en las escuelas, en las televisiones, en las radios y en la prensa. Veo crucifijos, iglesias, salones del reino de los testigos de jehová, cultos protestantes, mormones con traje y corbata, librerías religiosas, celebraciones eclesiásticas y fiestas de guardar por todas partes. Quite usted el día de la Constitución, el de Año Nuevo, el Primero de Mayo y, en Zaragoza, el Cinco de Marzo, y el resto de fiestas del año tienen una connotación más o menos religiosa. Tenemos a dios metido hasta en el forro de los calzoncillos y, creas o no en él, no te queda más remedio que aguantarte y suspirar por una sociedad laica utópica, junto al río Anhidro y con el Rey Ademo al frente. En fin, ¿qué se le va a hacer? La resignación, virtud promovida por los cristianos desde que al judío de barbas lo alfiletearon en la cruz, es ahora virtud de los ateos y agnósticos, incrédulos e infieles, paganos y blasfemos, más que de los creyentes, que tienen a su dios repartido por toda la ciudad y el campo, omnipresente, como digo.

Pero claro, la religión tiene que meter su testuz en cualquier agujero no vaya a ser que por ahí se nos cuele algún indisciplinado librepensador, cual hobbit por el tunel, llegando hasta el Gran Dragón Smaug y robándole el tesoro. Así, obispos, arzobispos, nuncios y cardenales, toda la caterva cariacontecida y multimillonaria, todopoderosa, miran por todas partes, espían, redactan informes y preparan su defensa.

¿Se mete la ciencia en los asuntos de dios? Bueno, todo es discutible. Dios representa lo ignoto, lo que está más allá de los límites de comprensión humanos, aquello a lo que se supone que aspiramos, pero que nunca llegaremos a alcanzar. Buscamos, dicen, la gloria supremas, la felicidad eterna, la vida trascendente, el estado de éxtasis divino... Yo no busco nada de eso, pero adelante para el que quiera buscarlo. Por eso, claro, cuando llega un científico y le cuenta al mundo, con pruebas en la mano, que de un dios creador nada de nada, que lo que hay son seres vivos que nacen y cascan, que en medio van y se reproducen y que esa reproducción es imperfecta y que las imperfecciones se convierten en mejoras o taras y que, en fin, eso es lo que condiciona quién logrará echar un casquete y quién se quedará a dos velas, bueno, pues fastidia. ¿Cómo no va a fastidiar, con lo facilito que es aprenderse que en el día 1 se inventó la luz y en el dos la tierra y las aguas y tal? ¿Para qué demonios tiene uno que empezar a leer a Darwin y a Wallace? ¿Para qué coño tanto ADN y tanta zarandaja si con unos pases mágicos, un poco de imaginación y mucha, mucha, muchísima credulidad, tenemos suficiente?

Pero claro, si dios representa lo ignoto e inalcanzable, el ideal humano por excelencia, entonces lo que ya sabemos, a lo que ya hemos llegado, lo que ya podemos enorgullecernos de manejar con soltura, eso no puede ser patrimonio de dios. Ni puede haberlo sido nunca. Patrimonio de dios es el perdón de los pecados, la gloria eterna, la resurrección de los muertos, la penitencia y todas esas palabrejas incomprensibles. No los genes, ni los átomos, ni los neutrinos, ni la gravedad. Eso son inventos humanos. Les sirven a los científicos y los ingenieros. Inventan máquinas de rayos X, inventan aviones, transbordadores espaciales y vacunas. Sacan quimioterapia y cremitas para que no se irrite el culito de los bebés. Inventan cosas, los humanos. Dios no ha inventado nada más que el mundo, porque una vez has inventado algo así, no creo que puedas superarte.

Así que a dios lo que es de dios y al ser humano lo que es del ser humano. En las cosas trascendentes, como puede ser el espíritu santo, que no se meta la ciencia. A menos, claro está, que deje de ser algo trascendente para venir a cumplir las normas de este universo. Entonces deja de pertenecer a dios, pero porque nunca perteneció totalmente a él, porque no era patrimonio exclusivo de lo divino. Dejemos al señor la organización del reino de los cielos y a los hombres la organización de lo demás. Que la ciencia no trate de meter ahora una teoría del caos entre los querubines o los serafines, que no intenten hacer pasar por el principio de indeterminación a arcángeles y santos. Déjennos en paz, señores científicos. No queremos ser reducidos a tablas, no queremos ser categorizados, ni viviseccionados, ni puestos en un portaobjetos, ni disueltos en un tubo de ensayo. No queremos ciencia en los cielos. Dejen la ciencia para lo físico y lo mundano, para lo cotidiano, lo reducible a variables, lo que está sujeto a leyes inmutables. No para dios, ni para los santos, ni para los beatos o los milagros. Aquí la ciencia no pinta nada de nada.

Eso les gustaría a muchos.

A mí me gustaría lo contrario. Que la iglesia dejase de meterse donde no le llaman y se dedicase a salvar almas, que es lo suyo. A salvar el alma de quien crea tener una, claro.

Pero claro, cada perro, que se lama su cipote.
El Amo del Calabozo

2006-02-28 08:18 | Categoría: Religiones | 6 Comentarios | Enlace

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Comentarios

1
De: chuache Fecha: 2006-02-28 16:02

No me preocupa que el Papa opine ya que es su derecho y, en realidad, ese es su trabajo.

Me preocupan los que queman clínicas de reproducción asistida. Los cuales, por cierto, no suelen ser católicos.



2
De: El Amo del Calabozo Fecha: 2006-02-28 17:09

Pues a mí que la Iglesia se manifieste políticamente cuando le dé la gana, presionando a los representantes políticos para que voten esto o lo otro, me parece gravísimo.

"Y la iglesia ha pedido a los diputados católicos que voten en contra de..." Oimos esta frase demasiado a menudo: con el sistema educativo, con los matrimonios homosexuales, con la investigación con células madre... Cada dos por tres, la Iglesia presionando a los políticos para que voten lo que ellos quieren.

En un estado presuntamente aconfesional, es vergonzoso que se permita.



3
De: chuache Fecha: 2006-03-01 14:48

¿No presionan los colectivos de homosexuales?
¿Y no están en su derecho de hacerlo?
¿No piden a los diputados que voten favoreciendo sus intereses ( a veces amenazando con "denunciar" a los que aún no han salido del armario)?
¿Consideras eso una injerencia? Yo lo considero una legítima defensa de sus intereses.

Quiero resaltar que no es lo mismo "legítima defensa del propio interes" que "interés legítimo".

Pues eso, para mí es lo mismo. Mientras hablen, opinen, pidan... no hay problema. Para eso está la democracia ¿no?



4
De: El Amo del Calabozo Fecha: 2006-03-02 08:15

Los colectivos de homosexuales están haciendo presión para conseguir unos derechos que no tienen (¿debería hablar en pasado?). Eso sí es legítimo a todas luces. Además, lo hacen partiendo de un posicionamiento aconfesional. Si, como hacen los católicos, para argumentar empiezan con argumentos como "el alma humana", "la dignidad del hombre", "la voluntad de dios", "el sacramento de la vida", etc., lo que están haciendo es imponer unos dogmas de fe al resto de la ciudadanía, por la vía política. Eso es lo condenable en este caso.

Si quieren opinar, que opinen, pero decir "que los diputados católicos voten esto porque si no irán al infierno", es muy pero que muy reprobable.

Si la Iglesia aportase un único argumento válido en contra de la clonación o de la investigación con embriones, un argumento que no aluda a conceptos místicos, estaría de acuerdo en que metiesen la cabeza en donde hiciera falta. El problema es que, el argumento último siempre es un dogma de fe. Y bastante hemos tenido de eso en Europa durante los últimos 2000 años. Los dogmas, en casita y en el templo. En el Congreso, argumentos, pruebas, estudios, investigaciones y discusión razonada.



5
De: chuache Fecha: 2006-03-03 11:23

Si, estoy seguro que nuestros diputados estan "acojonaitos" con la perspectiva de ir al infierno.

Lo que acojona a nuestro diputados es la posibilidad de no salir reelegido, así que lo único que se rigen es por los "manifiestometros" y las encuestas ( las de verdad, no las que salen en los periodicos luego).

De todos los argumentos cristianos me quedo con la "dignidad del hombre" que, quieras que no, me parece irrenunciable... aunque la defendiese un etarra.



6
De: El Amo del Calabozo Fecha: 2006-03-03 14:49

Ya, la dignidad del hombre. ¿Y es digno tener un hijo a los catorce años porque te violaron? ¿Es digno que nazca un niño con una malformación cerebral que va a hacer de él un vegetal toda su vida? ¿Es digno que mueran ancianos con enfermedades degenerativas tras largas agonías de decenios incluso? ¿Es eso la dignidad del hombre?

Tengo una perra. Si algún día -espero muy muy lejano-, la perrita se pone fatal y no hay esperanza para ella, la llevaré a un veterinario y le pondrán una inyección para que se muera tranquilamente. Por culpa de esa mierda de dignidad del hombre que enarbola la carpetovetónica iglesia, yo no tendré ese derecho.

Que se metan la dignidad donde les quepa y dejen de tocar la moral al resto de mortales.



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