Laberinto Postmoderno
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Peligrosa Alucinación Colectiva

Así definía Richard Dawkins la Religión: como una "peligrosa Alucinación Colectiva" y una servidora está de acuerdo. Añadiría otros calificativos, como "atávica", "resistente" e "invasora", pero uno cree que el que reitera lo obvio corre el riesgo de parecer idiota.

No tengo nada en contra del ser humano que, desprovisto de explicaciones satisfactorias sobre esas preguntas tan presuntamente trascendentales ("De dónde venimos", "Adónde vamos" y "Para qué puñetas estoy yo aquí", &c.), decide que hay un ser supremo que nos ha creado, que nos protege, que nos acompaña desde el nacimiento hasta la muerte y que nos espera con los brazos abiertos cuando cascamos. Nada en contra, digo. Quien quiera engañarse a sí mismo es muy libre de hacerlo.

Siempre he opinado que las personas religiosas -tanto las que siguen una religión "oficial" como las que piensan que tienen su dios personal, que es el mismo para todos pero diferente para cada uno y demás memeces- tienen muy poca confianza en sí mismos en lo particular, en la humanidad en lo global y en la Naturaleza en lo universal. Porque si uno confía en sí mismo, ¿para qué tener una serie de reglas impuestas por una curia de listos? Y si se confía en la humanidad, ¿para qué andar por ahí salvando almas? Y si se confía en la Naturaleza, ¿para qué inventarse Diseños Inteligentes, Diluvios Universales o hecatombes apocalípticas?

La religión, pues, además de peligrosa alucinación colectiva es también un signo de debilidad humana. Ningún animal, que sepamos, tiene necesidad de religión. Eso puede esgrimirse -y se ha hecho desde que el mundo es mundo- como signo de superioridad intelectual del hombre sobre el animal, pero yo lo veo al contrario: es un signo de que el hombre no sabe administrar su caudal intelectual, no tiene ni puñetera idea de qué hacer con su potencial cognitivo y, por lo tanto, inventa monstruos, mitologías, leyendas, fantasmas y dioses para ver si por ahí salta la liebre.

Repito que a mí, al Amo del Calabozo, se la trae al pairo si uno está convencido de que al palmar se reencarnará en perro o en Dalai Lama. Me da lo mismo si alguien cree que, cuando le llegue la hora de estirar la pata, vendrán angelitos, o valkirias, o carros de fuego, para llevárselo al Cielo. De hecho, me la pela muchísimo considerar que haya un Juicio Final que me condene para toda la eternidad al pozo infecto donde se pudren los ateos, junto a los homosexuales, los fornicadores, los juerguistas, los mujeriegos, los golosos, los perezosos y todos esos que tan bien me caen a mí. Pozo infecto, el crujir de dientes, el suplicio sin fin, el fuego eterno... Leyendas, mitologías, monstruos...

La Religión es la amante de los terrores atávicos y del Miedo como arma frente a la libertad, es la que sustentó actos de tan deleznable vileza como la Inquisición no hace tanto, es la que siempre se ha puesto del lado de los dictadores más monstruosos. Es la misma, me da igual si es monoteísta, politeísta o atea -como el budismo-. Religión implica creencia ciega, implica creerse en posesión de la Verdad Suprema, creer que todos los demás están equivocados y, tengan o no su castigo, están equivocados. Aunque uno sea uno de estos teístas y deístas de tan laxa oficialidad, en el mismo corazón de su fe, por alquímica y artificiosa que esta sea, por permisiva, por solidaria con otros dogmas que parezca ser, está la idea de que él, y solamente los que son como él, saben lo que es cierto de verdad.

Las Religiones, pese a lo que le gustaría a los que las profesan, son inconmensurables. No es posible que el dios al que adoran en la Mammouina de Marrakech sea el mismo dios al que se adora en la Catedral de San Pablo de Londres o en la Basílica del Pilar de Zaragoza, ni al que se adora en Bibliópolis, EE.UU. Ni de coña. El primero es solo uno, los siguientes son Tres en Uno, como el aceite lubricante. El segundo tiene como máximo representante a la Reina de Inglaterra y el tercero al Papa de Roma. El cuarto fomenta la ignorancia, la lucha contra el progreso y la destrucción de la ciencia como arma de Satanás para someter al hombre, mientras que el segundo y el tercero soportan a la ciencia como un mal menor, ¿a que sí? ¿A que tiene que joder haber tenido el monopolio de la verdad durante siglos y que ahora vengan unas cuantas probetas, un par de aceleradores de partículas, un puñado de ecuaciones y dos o tres tipos con la cabeza bien amueblada a fastidiar el chollo? Jode, escuece, hace daño...

La Religión personalista, sea ésta Teísta (creencia en un dios personal) o Deísta (creencia en un dios Creador al que no hay que rendirle culto), no es agresiva y se muestra tolerante con la ciencia y con el ateísmo porque no ha tenido el monopolio de la verdad. De haberlo tenido, ahora serían tan nauseabundos como lo es mi tío Benito, el pastor protestante que brama contra el aborto y apoya penas de muerte, o el Ayatollah de turno.

Por eso, todas las religiones están cerrando filas. Por eso, porque escuece, porque fastidia dar el brazo a torcer cuando eran ellos quienes tenían el brazo del mundo retorcido hasta romperlo, se inventan bazofias intelectuales como ésta.

Y los Teístas, inventarán la suya el día que se hagan con el control de las conciencias y el día que descubran el modo de convencer al mundo de que un dios personal mola más que uno colectivo.

Tiempo al tiempo.
El Amo del Calabozo

2006-04-17 08:21 | Categoría: Religiones | 16 Comentarios | Enlace

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1
De: El blues de lo que pasa en mi escalera Fecha: 2006-04-20 16:18

Peligrosa alucinación colectiva: «La religión, pues, además de peligrosa alucinación colectiva es también un signo de debilidad humana. Ningún animal, que sepamos, tiene necesidad de religión. Eso puede esgrimirse -y se ha hecho desde que el mundo es mundo- como signo de superioridad»



Comentarios

1
De: irichc Fecha: 2006-04-17 21:33

Ya que hay que elegir una religión, elijamos la mejor. El ateísmo no es ni creencia negativa (para negar hay que afirmar) ni ausencia absoluta de fe. Eso es una falacia que utilizáis para captar a pobres incautos.


http://justicia.bitacoras.com



2
De: El Amo del Calabozo Fecha: 2006-04-18 00:54

¿Podría usted ser tan amable de explicarme eso de que para negar hay que afirmar? Porque si es cierto, quizá lo contrario también y para afirmar haya que negar.

Dios no existe. Afirmo que dios no existe y niego que dios exista. Todo a la vez. ¿Por qué?

Por el mismo motivo que afirmo que no existen los gnomos, los unicornios o los trolls. Son entes indemostrados y, en el caso de dios, indemostrables, que es aún peor. Si usted quiere creer en gnomos, adelante, pero no trate de venderme motos, que uno ya peina algunas canas y no comulga con ruedas de molino.

El ateísmo sí es ausencia absoluta de fe. De hecho, la fe no admite medianías dialécticas: o se tiene o no se tiene. No se puede tener un poquito de fe, ni se puede tener tres cuartos de fe y un cuarto de no-fe. La fe es la creencia en algo sin tener pruebas de que existe. ¿Se puede creer un poquito? No. Se puede dudar, pero eso no es creer. Es dudar. Es tener incertidumbre, que es, precisamente, falta de fe. Incapacidad para creer sin pruebas.

Y dígame cuándo los ateos han organizado catecismos o han ido casa por casa vendiendo panfletos llenos de mentiras. Dígame usted a qué clase de pobres incautos tratan de captar los ateos. De hecho, ¿cómo se puede captar a alguien para una no-creencia?

El ateísmo es la máxima expresión del humanismo, pues es el único modo de llegar a entender al ser humano no como alguien especial, sino como lo que realmente es: una anécdota más dentro de la evolución biológica y, por supuesto, de la evolución cósmica. No provenimos de ningún dios creador, ni hay por qué ver intervención divina en nuestra existencia. Somos producto de una serie de casualidades sometidas al dictado de ciertas leyes naturales. Si el universo hubiese sido diferente, nosotros seríamos diferentes.

Pero crea, crea. Lo hemos hecho durante miles de años. No puedo culparle por seguir la corriente de todos esos millones y millones de seres humanos que creyeron y creen. Tenga toda la fe que quiera. Yo, por suerte o desgracia, tengo una ausencia absoluta de fe en dios. En todos los dioses posibles e imposibles.



3
De: Charly Fecha: 2006-04-18 02:56

Yo creo que el laicismo y el anticlericalismo también es una religión.

Una debilidad no tiene porque tener relación con una diferencia. Me refiero a eso de que los animales no tienen religión y la justificación por medio de esta afirmación de nuestra debilidad. Los animales no tienen PlayStation, ni trigonometría, ni blogs. Nosotros (generalmente) nos comemos y enjaulamos a los animales, signo inéquivoco de que somos (generalmente) más fuertes (desgraciadamente).

Me resulta gracioso como algunos se ponen tan nerviosos con el tema de la religión. Supongo que cuando lleven unas cuantas horas ardiendo en el infierno se arrepentiran de haber sido tan tercos. En cambio si el feligrés fanático se ha confundido y a su muerte no hay nada, pues no pasa nada. Jeje.

Salu2!



4
De: El Amo del Calabozo Fecha: 2006-04-18 09:17

La Apuesta de Pascal: No dudes en apostar que dios existe. Si aciertas, lo ganas todo. Si fallas, no pierdes nada.

Sí, claro.

Pero yo, repito, nada tengo en contra de que alguien crea. Son las consecuencias de esa creencia sobre los demás lo que me preocupa. Y os recuerdo a todos que aquí se ha matado, torturado, secuestrado, hecho desaparecer y violado, por acción y por omisión, a través de brazos seculares o por terroristas suicidas que tanto da, en el nombre de la religión, de dios y de la Verdad. Jamás, que yo sepa, se ha hecho semejante cosa en el nombre del ateísmo y, si se ha hecho, no ha sido algo institucionalizado, sino personal: un zumbao que mata a un cura no es un Vaticano con siglos de sangre a sus espaldas, ni una caterva de vocingleros protestantes pidiendo que las embarazadas de 14 años por violación continúen adelante con el embarazo.

Y lo que usted crea, señor Charly, me parece muy bien, pero dígame por qué cree que el laicismo y el anticlericalismo son religiones, si es tan amable.

Es la segunda vez que alguien afirma algo en estos comentarios sin dejar argumento alguno a su favor. ¿Dogma de fe? ¿Verdad catecúmena? Ay, ay, no nos libraremos nunca de esa losa milenaria...



5
De: Anónimo Fecha: 2006-04-18 20:12

Jajaja, muchas gracias por esta entrada Amo del Calabozo. En verdad me ha hecho reír muchísimo -como en muchos otros de sus escritos- con su especial estilo lleno de sátira, denuncia y raciocinio.

Sin embargo me sigue asombrando lo poco crítico que resultan sus escritos, pues al parecer solo se basan en justificar o argumentar un punto de vista (el suyo) el cual da muestras de estar fundamentado solo en su experiencia y la formación de sus pre-juicios, y no a partir de un acercamiento científico, crítico y filosófico respecto al objeto de estudio.

También me sorprende que en un tema que le interesa tanto, como la religión, las referencias científicas y filosófica que demuestra sobre el tema son fancamente muy escasas y por lo visto nada actualizadas. Y si las tiene, me gustaría que emitiera su opinión sobre estas, en especial a la formación de la teoría e historia de las religiones desde la filosofía y la antropología del siglo XX y su especial vinculación con la hermenéutica filosófica contemporánea.

Sin estas referencias su crítica solo se adapta y se compara con la crítica a la religión llevada desde el positivismo y cientificismo exacerbados, misma que se compara con el absolutismo del pensamiento ejercido desde las religiones institucionalizadas.

Por último le pido un poco más de claridad cuando habla de la religión "en general" y cuando critica específicamente a las religiones institucionalizadas más extendidas (con especial referencia al cristianismo), pues usted suele hablar al hilo tanto de la religión como fenómeno humano como de las historias específicas(principalmente políticas y sociales) de las religiones.

Me atrevo a cuestinarlo de esta manera pues creo que su blog intenta ir más allá de la opinion callejera para acercarse a un pensamiento y discurso fundamentado.

Es todo por el momento y le mando un afectuoso saludo desde México.



6
De: El Amo del Calabozo Fecha: 2006-04-19 07:24

Con la religión, con todas las religiones, he decidido que ya no tengo por qué andarme con tonterías ni con tolerancias, ni tratar de entender nada de nada. Considero la religión algo que fue necesario pero que ya no lo es. Creo que la religión es al conocimiento del mundo lo que la alquimia a la química, es decir, una etapa precientífica sin ningún interés, salvo en su contexto histórico. Para el hombre del siglo XXI, la religión no es más que un estorbo, un modo más de atarnos a las etapas más oscuras y nauseabundas de nuestra historia, de alejarnos de la búsqueda de conocimiento que realmente da frutos palpables y que, además, está ejerciendo una nefasta influencia sobre la política y la vida social de los seres humanos que sí queremos avanzar y no quedarnos atrás.

Por lo tanto, tolerancia cero hacia las religiones, tolerancia cero hacia el teísmo, tolerancia cero hacia el deísmo, tolerancia cero hacia lo ecuménico y hacia todo lo que representen esos conceptos.

Lo cual no quiere decir que las personas que profesan esas fés sean estúpidas, ni que haya que caparlas vivas, ni nada parecido. Sencillamente, los hay que sienten la necesidad de inventarse mitologías y seguirlas y los hay que no.

¿Por qué con el tema de la religión todo el mundo es moderado? ¿Por qué los ateos tenemos que cogérnosla con papel de fumar cada vez que hablamos del tema de la religión?

Se puede decir más alto, pero no más claro: con la religión, ni soy tolerante, ni lo seré jamás; de hecho, ni siquiera me molesto en dar argumentos mejores, porque creo que no merece la pena, ya que con ésos, queda suficientemente explicado qué demonios entiendo yo por hecho religioso y qué opino al respecto.

Por cierto, no son pre-juicios. Llevo sufriendo las religiones (no solo la católica, también la protestante bautista y la musulmana) desde hace treinta y un años.

Creo haberme ganado el derecho a ser intolerante, a mostrarme positivista y hasta a cagarme en varios dioses a la vez, si me da la gana.

Saludos desde España.



7
De: Anónimo Fecha: 2006-04-19 09:15

En definitiva una de sus respuestas más incendiarias Amo del Calabozo. Con esto me queda bastante clara su postura respecto al tema y tenga por seguro que no intentaré de nuevo crear reflexión o discusión respecto al mismo.

Lo que me parece extraño es que llegue a esos extremos y no se dé cuenta (y si se da cuenta le importa poco) de que su discurso es exactamente igual (tanto en vehemencia, como en su lógica) al de los grupos políticos y religiosos que tantas veces critica en este espacio.

Por cierto, sí son prejuicios, pues son juicios construidos (tal y como usted señala) a partir y únicamente de su trato y experiencia personal, lo cual es verdaderamente insuficiente para un pensamiento crítico y racional acerca de cualquier cosa y en especial para el entendimiento de fenómenos tan complejos y amplios como el de la religión. Por esto mismo pido que no sea tan exigente con la argumentación de los comentarios de sus lectores, pues usted ha establecido muy claramente que lo único que se necesita para emitir una opinión o expresar nuestras creencias y pensamientos es tener buen uso del lenguaje escrito y dárselas de muy objetivo, científico y racional, aún y cuando nuestros verdaderos motivos se encuentren en las vísceras.

Por cierto, yo también me concidero ateo (solo que desde hace unos 35 años), por lo que pido no generalice sobre la postura de los mismos.


Gracias y seguiré leyendo con gusto sus entradas.



8
De: El Amo del Calabozo Fecha: 2006-04-20 08:08

Dejemos claras varias cosas:

1º) La religión, que no el hecho religioso, está fuera de las consideraciones científicas por voluntad propia. ¿Por qué habría de ser, entonces, racional y científico el juicio que se emita sobre la religión? Mandaría huevos que un Testigo de Jehová pudiera defender que dejar morir a un niño de 3 años por no hacerle una transfusión es un acto de fe y bondad mediante argumentos irracionales y yo tuviera que andarme con estudios científicos para rebatirle. Creo que hay que combatir el fuego con el fuego, en estos casos.

2º) No uso únicamente mi trato y experiencia personales. Uso datos históricos (como el hecho incuestionable de que la mayor parte de las dictaduras fascistas han estado apoyadas, incluso las más recientes, por la curia católica). También uso argumentos de índole sociológica (como la cuestión de los condones en África o el tema de que una niña de 14 añitos no pueda abortar después de haber sido violada) y de orden científico (verbigracia, la negativa tajante a usar células madre provinientes de embriones humanos). Siendo que yo no soy un africano enfermo de sida, ni una niña violada y embarazada, ni estoy a la espera de que investiguen para curarme de nada (por ahora), debo decir que me parece poco acertado afirmar que mis argumentos son puramente subjetivos, personalistas y malintencionados. Pero allá tú.

3º) ¿Y qué si parte del argumento está en las vísceras? Si estuviera escribiendo en una revista de sociología, usaría otro lenguaje, otras formas y otros argumentos, así como otros medios de recopilar datos y otro modo de organizarlos. ¿Por qué demonios en mi casa, que es este Laberinto Postmoderno, debo ser cerebral? Creo que tengo todo el derecho del mundo a ser visceral cuando me salga de la entrepierna.

4º) Yo no generalizo nada. Como ateo que soy, expreso mi opinión sincera sobre la religión (que no sobre el hecho religioso, repito) y es la que he puesto no solo en los dos últimos artículos, sino en todos los anteriores. Si usted, como ateo, tiene una opinión diferente, eso me colma de placer, pues demuestra una vez más que el ateísmo no adolece de los mismos errores que las religiones a las que se alude, es decir, que hay diferencias de opinión importantes, que no se deja de ser ateo por ir contra la corriente principal y que aquí, tenemos cabida todos, no como en el Vaticano (donde no puedes entrar con minifalda ni pantalón corto) o en las mezquitas (donde no puedes entrar si no te declaras musulmán abiertamente).

Gracias por seguir leyéndome y nada, hasta cuando guste.



9
De: blues Fecha: 2006-04-20 16:22

Me permitirá, amo, felicitarle por la brillantez de la entrada así como por la de los subsiguientes comentarios.

Un placer.



10
De: El Amo del Calabozo Fecha: 2006-04-20 20:19

Se lo permito.

El placer es mío.

(Uf, andaba necesitando un poquito de apoyo después de la retahíla de cabreaos que han ido apareciendo...)



11
De: irichc Fecha: 2006-04-22 03:15

Axiomas:

1) Se acepta la Navaja de Ockham ("Entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem") como criterio científico para juzgar la validez o mayor idoneidad de una hipótesis explicativa.

2) Por la misma llegamos al Principio de la identidad de los indiscernibles, pues, si dos entes son idénticos en todos los aspectos, la hipótesis más simple es la que afirma que se trata del mismo ente. "Sensu contrario", dos entes distintos no son nunca el mismo ente, aunque compartan nombre y de ordinario resulten intercambiables como sujetos en un sistema de proposiciones verdaderas.

3) Podemos inferir un tercer eje dialéctico a partir de los anteriores (mayor simplicidad e identidad de los indiscernibles). Su formulación es como sigue: "De las mismas condiciones se obtienen siempre los mismos resultados". Así, si se reúnen las condiciones bastantes para generar un fenómeno y ningunas otras lo impiden, será suficiente con que se repita su concurrencia de forma indiferenciable para dar lugar exactamente al mismo fenómeno.

4) Nada que requiera causa es su propia causa.


Definiciones:

1) Dios es un ser eterno, inmaterial, omnipotente, libre y sumamente bueno, creador del universo.

2) El universo es una composición temporal de materia y fuerza.

3) El tiempo es una sucesión de momentos cuyos estados de cosas difieren entre sí (por el segundo axioma, ya que si no hablaríamos del mismo momento y, en consecuencia, no habría sucesión ni tiempo; o procedería en círculos, lo que se excluye por el cuarto axioma).


Primera proposición:

El universo, en su devenir temporal, no es el mismo ente unitario, sino tantos como momentos queramos tomar en su existencia.

Demostración:

Se sigue de la segunda y la tercera definición.

Corolario:

El universo tiene un comienzo temporal.

Demuéstrase. Ante la posibilidad de dos infinitos, uno en potencia (un universo sin fin) y otro en acto (un universo sin inicio), se aprecia que el primero presupone un número finito de momentos acontecidos, mientras que el segundo los contiene en cantidad infinita. En éste, pues, hay infinitamente más entes que en aquél.

Ahora bien, según el primer axioma, procede admitir la hipótesis más simple, es decir, el infinito en potencia de un universo con comienzo temporal.

Segunda proposición:

El universo tiene un comienzo causal.

Demostración:

Pese a ser el surgimiento "ex nihilo" la hipótesis aparentemente más simple, se prueba que no es así en realidad.

Si el universo se generó de la nada (de manera acausal), no se exigió ninguna condición para generar el universo. En positivo: hicieron falta cero condiciones para que el universo se produjera. Y, en tanto que su realidad derivó de una instancia irreal, no pudo estar negativamente condicionada por cualesquiera otros factores mensurables.

Ahora bien, por el tercer axioma, de condiciones idénticas se derivan resultados simétricos. Luego, cuando se den cero condiciones en orden a obtener un nuevo universo, éste brotará de forma espontánea y será indistinguible del anterior. Sin embargo, tal cosa no puede concebirse de modo coherente. Pues, habiéndose generado en dos momentos distintos, no es posible (por la tercera definición) que dos universos sean el mismo. Ni siquiera suponiendo que en el mismo acto de re-creación uno de ellos se aniquilara y fuese sustituido por el otro.

Ergo, la hipótesis que parecía más simple queda descartada por ser mucho más compleja que la que en principio se desestimó y, a la postre, ilógica. Se obtiene la contraria por "reductio ad absurdum" según la ley del tercio excluso.

Tercera proposición:

La causa primera o primer agente del universo es Dios.

Demostración:

Acaba de probarse que el universo debe comenzar en algún instante y que no tiene a la nada por origen. Si no procede de la nada, procede de algo. Este elemento precursor no es ni el universo (en virtud del axioma cuarto) ni otro universo, so pena de regresión al infinito.

Ahora bien, por el segundo axioma y en base a la segunda definición, el primer agente no puede ser una composición de materia y fuerza, salvo que se quiera que sea "causa sui", lo que también viola el axioma mencionado en cuarto lugar.

Ha de ser, entonces, o sólo materia, o sólo fuerza, o ninguno de los dos, sea lo que fuere.

Por el principio de parsimonia (primer axioma) se prefiere la postulación de lo conocido a la de lo desconocido, con lo que se destruye la opción última.

Por eliminación:

. Si el primer agente es sólo material, y por ende extenso y mutable, estará en el tiempo como infinito en acto (sin causa), siendo -por el corolario de la proposición primera- razón de infinitos entes.

. Si el primer agente es sólo fuerza, a saber, inextenso e inmutable (separado de la materia), estará o no estará en el tiempo. En base a la tercera definición, no puede estarlo, ya que ello implicaría mutación y materialidad.

Se concluye por el axioma primero que el primer agente es sólo fuerza y no está en el tiempo.

Como no está en el tiempo, no empieza ni termina nunca: es eterno; como no guarda contacto con la materia, carece de límites: lo puede todo; como crea el universo sin necesidad, es libre; como, además, crea el mejor de los mundos posibles (*), posee bondad en grado máximo.

Luego, por la primera definición, es Dios. Que es lo que había que demostrar.


(*) Extremo cuya prueba reservo a una intervención ulterior.

Saludos y que aproveche,

Daniel.


http://justicia.bitacoras.com



12
De: El Amo del Calabozo Fecha: 2006-04-22 10:49

Pues para ser un amante de la Navaja de Occam, utilizas un montón de proposiciones y de postulados innecesarios. Que lo sepas.

A lo tuyo se le llama emular a Tomás de Aquino, chico, pero igual que él, no sois más que engañabobos.

Además, tratando de demostrar la existencia de Dios, no hacéis sino perder el tiempo y hacérnoslo perder a los demás.

Dejadnos que nos quememos en el infierno, por favor. Prefiero eso que aguantar la verborrea religiosa el resto de mi vida.

Eso sí es un suplicio.



13
De: Anónimo Fecha: 2006-04-23 11:28

Jajaja, estoy de acuerdo con usted Amo del Calabozo. No hay cosa peor que intentar demostrar a Dios, pero no solo por verborrea religiosa, sino por verborrea científica y racional.
Esta verborrea se extiende a cualquier dogma religioso, social, científico o filosófico, los cuales intentan estar sustentados en elucubraciones muy lógicas y racionales. Lo más curioso es que en el caso de Dios, se extienden tanto a la demostración desesperada de la existencia de Dios como a su no existencia.

Por otro lado doy respuesta breve y sencilla (aunque tal vez defectuosa en cuanto que racional) a la pregunta que usted hizo:
"¿Podría usted ser tan amable de explicarme eso de que para negar hay que afirmar? Porque si es cierto, quizá lo contrario también y para afirmar haya que negar."

Me parece que es correcta y verdadera la afirmación de que para poder negar algo primero hay que afirmarlo. Me explico.
Para afirmar o negar un objeto (o una idea) primero hay que considerarlo, es decir, traerlo a nuestra conciencia. En cuanto una cosa se trae a la conciencia ésta se convierte en una afirmación de sí misma, en cuanto que se pueden observar sus propiedades y considerar su contenido. Si algo no existe, no se puede negar ni afirmar, porque simplemente no hay nada que afirmar o negar.
¿Que sucede cuando la propiedad que se considera de un objeto es su existencia o no existencia? Pues que, independientemente de que la conclusión de tal consideración se oriente a declarar su existencia o no existencia, el objeto se mantendrá como afirmación (positiva) de contenido en la conciencia y el pensamiento.
Desde mi punto de vista esto no nos dice que tales pensamientos sean ociosos, falsos o inútiles (sobre todo en caso de que se tratara de afirmar la no existencia de un objeto). Pero si creo que debemos de considerar que fuera la que fuera nuestra conclusión ésta siempre procederá de un pensamiento positivo.

Y concuerdo con usted Amo, en que asimismo para poder afirmar hay que negar, si bien creo que nos referimos a cosas distintas. Me parece que usted se refiere a que para afirmar a Dios primero hay que negarlo (en un sentido positivo). Yo entiendo algo similar pero en términos de un camino inverso de la conciencia, en un pensamiento negativo.
Tanto afirmar como negar proceden de la existencia de un objeto de la conciencia. De común entendemos la existencia (de un objeto en la conciencia) como una afirmación, más desde otro punto de vista se puede comprender como negación.
La negación de la existencia (de un objeto) procede precisamente de su consideración como fenómeno de la conciencia. ¿Qué es la conciencia? Desde este punto de vista la conciencia es materia (tal y como lo considera en buena parte la ciencia moderna, como in intercambio químicos-eléctricos). De ahí su pequeñez e imposibilidad de aprehender la realidad. Solo está capacitada para dar forma a nuestra percepción y construir un pensamiento racional, intelectual, etc. (junto con la interacción emocional) lo cual, se encontraría muy lejano de constituir la realidad, al caso un simple espejismo de ella, junto con una masa amorfa que constituiría nuestra individualidad.
En esta postura, la existencia (sea la materia o las ideas como objetos de la conciencia) se comprende como un vació o como una ilusión en cuanto que esta fuera de la realidad. ¿Que es la realidad? Ante ello solo habría silencio, pues cualquier cosa que pronunciemos sobre ella procedería nuestra conciencia.
El único camino hacia la realidad es vaciar la conciencia de sus contenidos pues solo constituyen una obstrucción para llegar a aquélla. De ahí que la negación se convierta ulteriormente en afirmación.
En términos metafísicos esa realidad se llama Dios, Absoluto, Conciencia absoluta, Plenitud, Felicidad Absoluta, etc., etc. Sin embargo, desde esta visión esos nombres no significan nada o algo, pues son solo conceptos contenidos en la conciencia y están sujetos experiencia humana.


Saludos desde mi escritorio !

PD. Espero que esta lectura no se convierta en un "suplicio de verborrea religiosa (ni racional) pues no es esa mi intención".



14
De: Anónimo Fecha: 2006-04-23 12:33

Ya me arrepentí de este comentario pues no me gusto nadita como terminó el pobre, jeje. Haz de cuenta que ni lo puse, pero tampoco me lo vayas a borrar, he.



15
De: El Amo del Calabozo Fecha: 2006-04-23 20:50

¿Borrar yo un comentario? Vamos, hombre, ni que fuera la censura religiosa... ;D

En esta bitácora, salvo insultarse, puede decirse de todo.

Y si el insulto es divertido, original o poético, también se puede.



16
De: Charmaster Fecha: 2011-12-27 12:18

Sé que esto lleva fuera de circulación más de un lustro pero he dado contigo mientras intentaba localizar un video que dejaba el mundo de la religión a la altura del betún y me ha parecido que tenías demasiados detractores para lo aplastantemente lógico de tus argumentos. Según he visto a lo largo de los años el que cree es porque quiere y el que no cree es porque no puede. La mayoría de los de mi generación nos hemos criado dentro del catolicismo. El caso es que hasta que te empiezas a plantear de dónde sale la información que te has comido desde pequeñito sin cuestionarla siquiera, todo te parece normal. A mí nadie me hizo atea, pero sí me habían hecho católica. Me di cuenta de que la gente creía a ciegas en un libro escrito por personas como si hubiese sido escrito por un ser omnipotente. Me di cuenta de que la gente no cuestionaba al cura de dudosa moral de mi parroquia solo por ser quien era. Esta misma gente creía en milagros, creía que se podía caminar sobre las aguas, que si te curabas de una enfermedad "incurable" se debía a designio divino, y me di cuenta al empezar la adolescencia -al principio incluso me dio pena- de que yo no podía creer en algo que prometía darme respuestas a todo pero que no aportaba luz alguna sobre nada, siempre de vuelta al designio divino. El hecho de que la gente siga creyendo en los "Reyes Magos" en la edad adulta me resulta inverosímil -y cuando digo Reyes Magos no quiero decir Reyes Magos. Sinceramente, creo que debería ponerse un punto y final a todas las religiones, sin sangre, solo con la lógica que permita salir a cada individuo de lo que en varias ocasiones -y en mi opinión muy acertadamente- ha sido llamado una alucinación colectiva. La religión es totalmente subjetiva, fue creada por el hombre para el control del hombre, se hereda culturalmente y se modifica según le convenga a unos u otros. Por ello creo que, igual que nadie tiene por qué ponerse a demostrar la existencia o inexistencia de unicornios ya que es una premisa que de por sí no tiene la credibilidad suficiente como para ser tenida en consideración, nadie debería tener que demostrar que Dios no existe para poder decir libremente y con razón "soy ateo"



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